Redacción

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En dos meses, el jardín de niños María Montesori, ha sido visitada por los ladrones y pandilleros en 3 ocasiones.

En la última ocasión, ocurrida esta semana, se llevaron la grabadora donde los niños escuchan sus canciones y el Himno Nacional para realizar los honores a la bandera y cómo ya no encontraron nada más, tomaron los botes de resistol para regarlos en el piso y vaciarlos sobre las libretas de tareas de los pequeños de kínder, mientras los plumones los usaron para dejar su marca: una corona y las palabras SUR 13, JJoe, Calms y CDCS.

Junto a los dibujos de Simba, de figuras infantiles, las frutas y flores, han dejado también sus “recuerdos” con rayones que los distinguen de que su barrio entró en un jardín de niños, comiéndose los dulces que son los premios de los pequeños cuando hacen bien su trabajo.

“Otra vez regaron las cosas, mamá?”, le pregunta un chiquitín a su mamá mientras observan el salón especial para ver películas, protegido por herrería que pudieron atravesar los maleantes.

Las otras dos ocasiones los papás denunciaron ante la PGJE el hecho y la respuesta fue: “no hubo cerraduras rotas, no hay vidrios deshechos, la herrería no fue violentada, entonces aquí no hay robo”, dijeron los papás que forman parte de la mesa directiva.

Esta vez dijeron que tomarían otras acciones porque ésta vez la directora del plantel vio a 3 jóvenes rondar la escuela que solo está protegida por una pequeña reja pintada de colores y un pequeño alambrado. Con un brinco entran al quedarse sola la escuela… pero nadie llegó al plantel ubicado atrás del Centro de Atención Múltiple, en la colonia San Antonio.

“Le llamó a la policía y nos dijo que nunca llegaron”, dijeron.

Los papás aseguran que el lote baldío que tiene alta la maleza y un cuarto abandonado donde dicen, vive un vagabundo, es el espacio que tienen que recorrer los papás para llegar al colegio.

Hoy piden más apoyo de seguridad porque el terminar con los materiales didácticos de los niños es “pura maldad” que afecta en su estudio y asusta a los pequeños que saben que un grupo de ladrones está cerca de ellos.

A través de un escrito solicitarán a la Secretaría de Educación apoyo para proteger el plantel, porque ésta es la tercera ocasión que dañan su escuela en menos de 2 meses.

Por ahora realizan una rifa de 3 canastas de regalos para conseguir dinero y aumentar la protección en la escuela mientras le llega la ayuda, mientras tanto, el último salón atacado permanecerá cerrado hasta ver quién les puede ayudar y también organizarse para comenzar a limpiar, porque los vándalos rociaron de resistol la pantalla que no pudieron sacar de una protección de fierro que le colocaron.

Written by amsanmiguel