En la vida cotidiana, muchas personas suelen normalizar ciertos comportamientos que, aunque perjudiciales, se adaptan a su rutina. La psicóloga Celia Betrián resalta cinco hábitos que se deben evitar para cuidar de la salud mental. Ignorar estos aspectos puede conducir no solo a un mayor estrés, sino también a problemas más serios como la ansiedad o la baja autoestima.
El mito de vivir en modo supervivencia
Uno de los principales hábitos dañinos es concebir la rutina como una forma de sobrevivir. Betrián explica que no es saludable vivir «en modo supervivencia» y catalogarlo como rutina. Este comportamiento promueve la idea de que el agotamiento constante es inevitable. Reconocer que el estrés y la sobrecarga son señales de alarma es fundamental para el bienestar emocional.
La autocrítica excesiva
Otro hábito a evitar es la manera en que muchas personas se expresan a sí mismas. Betrián señala la tendencia a ser demasiado críticos con uno mismo, mientras se trata a los demás con amabilidad. Este tipo de autocrítica no solo afecta la autoestima, sino que también alimenta la ansiedad y el sentimiento de insuficiencia. Es vital practicar el mindfulness y la autoaceptación.
Negar las emociones
Normalizar el malestar emocional con frases como «es lo que hay» puede ser bastante perjudicial. Betrián aconseja que, en lugar de aceptar el dolor como parte de la vida, se debe buscar ayuda o cambiar las circunstancias. Reconocer y gestionar las emociones, en lugar de ignorarlas, es esencial para una buena salud mental.
La presión de poder con todo
En la sociedad actual, hay una presión constante para ser productivos y eficientes. Betrián aclara que no se puede esperar que uno sea capaz de enfrentar todo en todo momento. Es importante establecer límites personales y practicar el autocuidado para mantener el equilibrio y la armonía en la vida.
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Ignorar lo que se siente
Ignorar las propias emociones durante mucho tiempo puede llevar a consecuencias graves. La psicóloga advierte que esto no es una señal de debilidad, sino de desatención hacia uno mismo. Prestar atención a los propios sentimientos es crucial para prevenir problemas como el burnout o la depresión. La salud mental no es un lujo, sino una necesidad.
La reflexión sobre estos hábitos ayuda a entender que cuidar la salud mental es vital. Tratarse con compasión y reconocer las señales del cuerpo y la mente permite construir una vida más saludable y consciente. Establecer límites y buscar apoyo pueden ser los primeros pasos hacia el cambio.








