El contexto económico actual está marcado por expectativas de crecimiento y cumplimiento de las normas fiscales europeas. En este sentido, el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa ha anunciado un propuesto incremento del gasto del 4,2% para este año, posición que supera el compromiso del 3,5% acordado con Bruselas, aunque dentro de los márgenes de desvío permitidos.
Perspectivas de cumplimiento de las normas fiscales en Europa
El reciente ‘Informe de Progreso Anual’ presentado a la Comisión Europea refleja cómo el Gobierno español se enfoca en cumplir con los compromisos establecidos en el Plan Fiscal y Estructural de Medio Plazo. Este documento, que se presentó en octubre de 2024, resalta que se logró cumplir la regla de gasto para 2025, un objetivo clave en el contexto de la política fiscal.
El impacto del incremento del gasto en el presupuesto
En 2025, el gasto primario neto creció un 4,5%, a pesar de que superó las expectativas iniciales del Ejecutivo. Este crecimiento se enmarca dentro de los límites de flexibilidad establecidos en las normas fiscales, siendo vital para abordar el crecimiento del gasto en defensa.
Crecimiento económico y proyecciones para el futuro
En el período 2024-2025, el gasto computable experimentó un crecimiento del 8,7%. Este desempeño genera un saldo positivo en la ‘cuenta de control’, equivalente al 0,2% del PIB, lo que permite compensar futuras desviaciones en el cumplimiento de las normas fiscales. Así, se ratifica la previsión de un crecimiento real del PIB del 2,2% para 2026, dando un respiro a las finanzas públicas.
Desarrollo del gasto en defensa
El aumento del gasto en defensa representa un factor significativo, alcanzando el 2% del PIB según las estimaciones de la OTAN. Esto se refleja en el incremento de 0,3 puntos porcentuales en el crecimiento del gasto computable, subrayando la importancia de la seguridad en la política fiscal actual.
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Flexibilidad y cláusula de escape
El Gobierno español solicitó la activación de la cláusula de escape el 13 de abril, medida que aprovechan otros 17 Estados miembros para facilitar el aumento del gasto en seguridad y defensa. Esta herramienta de flexibilidad reflejaría un compromiso conjunto para mejorar la cohesión y la respuesta a desafíos emergentes, como los presentados por la guerra de Irán y la volatilidad de los mercados energéticos.








