En el corazón de Pamplona se ubica el Parque Yamaguchi, un espacio que no solo es un remanso de paz sino también un punto de encuentro entre culturas. Este viernes, las actividades centradas en el ‘Kodomo no hi’, o el Día del Niño y de la Niña, brindarán una mirada profunda a esta celebración japonesa. A través de relatos, música y manualidades, los visitantes podrán experimentar las tradiciones niponas en un entorno de diseño japonés.
Las carpas: símbolos de fuerza y perseverancia
Desde el inicio de la celebración, tres grandes banderas, conocidas como koinobori, ondean majestuosamente en el parque. Estas carpas, que flotan en el aire, son un símbolo significativo en Japón, representando el deseo de que los niños crezcan sanos y fuertes. Es común en este día, celebrado cada 5 de mayo, que familias cuelguen estos elementos en sus casas y espacios comunitarios, destacando así la fuerza y la perseverancia asociadas a la figura de la carpa koi, que nada contracorriente.
Actividades de celebración en el Parque Yamaguchi
A las 17 horas, la caseta del parque dará inicio a los cuentacuentos Kamishibai, un arte narrativo que, en caso de mal tiempo, se trasladará al interior de la biblioteca. A las 17:45, Erika Takada y Ayumi Fujieda, estudiantes del Conservatorio Superior de Música de Pamplona, ofrecerán un concierto enfocado en la música infantil japonesa, complementado con melodías de bandas sonoras de Disney, creando un ambiente acogedor y festivo.
Un puente cultural entre Japón y Pamplona
La elección del Parque Yamaguchi como sede de estas actividades no es casualidad. Este espacio fue inaugurado en 1980, como un homenaje al jardín japonés, diseñado por paisajistas de ambos países. Elementos característicos, como jardines de agua y puentes, subrayan la rica herencia cultural que se celebra en cada rincón del parque.
La participación de la comunidad en la tradición japonesa
Las manualidades, diseñadas para niños de 3 a 10 años, permitirán a los más pequeños crear cascos samuráis y carpas de papel, fomentando la creatividad mientras aprenden sobre las tradiciones niponas. Aunque las plazas se han agotado, la implicación de los padres y tutores es un reflejo del lazo que une a ambas culturas.
Este evento, más que una simple celebración, es una reafirmación del vínculo que une a Pamplona y Yamaguchi, ciudades hermanadas por la cultura y el deseo compartido de promover el bienestar infantil. Las actividades de hoy son una oportunidad para que tanto los locales como los visitantes aprendan y valoren el significado de estas tradiciones relacionadas con el cultura japonesa.








