Redacción

newssanmiguel@gmail.com

Con info de Ana Solís

 

 

SAN MIGUEL DE ALLENDE.- El mundo, el continente, México, Guanajuato y San Miguel de Allende, no la están pasando nada bien.

Los hoteles en su mayoría están cerrados y debemos decirte que NO TODOS les entregaron su quincena a los trabajadores, sino que sólo les dijeron «se cierra hasta nuevo aviso.

En San Miguel de Allende hay cerca de 140 hoteles, de esos, más de 100 decidieron cerrar por completo sin tener fecha de regreso.

  • El hotel Live Aqua tiene apenas una puerta abierta y unos cuantos empleados porque todos los demás están en casa ante la contingencia. Ahí están sólo para no cerrar por completo.
  • El Hotel Rosewood, que siempre veíamos lleno de gente,   ya avisó que se iba sin fecha de vuelta. Sus empleados están, igual que los demás, asustados por su futuro.
  • Los hoteles boutique fueron los primeros en cerrar
  • Y sólo los hoteles de los Sanmiguelenses mantienen a pie de raya su empresa, la chiquita, la que crecieron con el apellido de aquellas familias a cuesta, con el orgullo que siempre pone su cabeza de frente.

Los «fuereños» dejaron el negocio cerrado y se fueron, «pa’qué arriesgar» en una tierra que su único arraigo es generar dinero a través de la belleza de San Miguel.

Así fue como pusieron candado a sus hoteles y volvieron a su país o a sus estados. Algunos ni el sueldo mes les pagaron a sus empleados, porque no saben qué va a pasar, según les dijeron a los trabajadores… Lo peor de todo es que es cierto.

De los 300 restaurantes que hay en San Miguel de Allende, algunos optaron por hacer venta «a domicilio», pero se les ocurrió que era buena idea que en esta época de crisis, vender huevos estrellados con tocino «crujiente» con un café y hierbas con queso de cabra o hamburguesas «gourmet» con espinacas que con nuestras señoras cuestan 10 pesos el ramito, y estos te lo sueltan en 250 o hasta 300 pesos, pues seguimos pensando que es en el mercado norteamericano en quien siguen pensando y no en quien está gastando, óyelo bien, «LO QUE LE QUEDA», porque a partir de ahora la situación para todos es más incierta y lo que hay en el bolsillo, será para el kilo de frijolitos y las tortillas.

De todo el Estado de Guanajuato, San Miguel de Allende se distingue por una cosa: ESTA BELLA CIUDAD VIVE DE SU TURISMO y hoy por hoy nadie viaja si no es por una emergencia o arreglar algún tema.

EL Turismo, dicen los empresarios,  no volverá en unos meses, terminando la contingencia no será lo primero que quiera hacer la gente tras esta devastadora crisis.

La prinicipal industria de este San Miguel bello no tiene otra manera de recuperarse que no sea recibiendo a la gente que quiera conocer y admirar esta ciudad colonial que todos tenemos a la mano y al alcance a diario, y que por hoy ni siquiera nosotros podemos salir a gozarla.

Aquí no hay forma de pedirle a los empresarios que se conviertan en Salvavidas porque ellos mismos necesitan uno.

La clase empresarial necesita ayuda y es con fondos de gobierno con que podrán rescatar a todos esos lugares pequeños que hoy están tratando de rescatar sus negocios de familia, lo tradicionales, los que empezaron la historia de esta ciudad.

Hoy los grandes consorcios simplemente cerraron su puerta y se fueron, los de aquí intentan sobrevivir, porque a pesar de las crisis por Influenza, las devaluaciones, las guerras, la inseguridad, las incertidumbres, los restaurantes, los hoteles, las tiendas, el tendajón, los balnearios y aquellos locales de las familias sanmiguelenses, siguen avante y si parar. Ellos No SE FUERON.

A ellos no los toman en cuenta para salir en las revistas, tampoco los invitan a recibir los  premios que compran, ni los verás en las fotos con premios que completen el Instagram o sus Facebook.

Ellos se quedaron en la tierra para mantener a flote este barco que nos hundió a todos, que nos tiene a todos en el hoyo sin saber qué hacer porque ni el mejor estratega sabe para dónde vamos. 

Mientras tanto los trabajadores y empleados aquí están porque no tienen otro lugar para ir, algo tenemos qué hacer para demostrar quiénes somos.

Muchas empresas se fueron sin decir «adiós», nos dejaron a los que vivimos aquí y seremos nosotros los que hallaremos la fórmula.

  • No hay trabajo y ni dónde trabajar
  • No hay esperanza de nada
  • Pero algo tenemos qué hacer todos juntos

 

 

Written by news sanmiguel