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SAN MIGUEL DE ALLENDE.-   La madrugada del miércoles, 3 mujeres que fueron identificadas como empleadas del Municipio de San Miguel de Allende, chocaron su auto compacto contra la parte trasera de un camión militar.

Larissa, Gaby y Violeta«, son los nombres que esa madrugada las mujeres gritaban  tras impactar el auto detrás de una unidad del Ejército y que los vecinos escucharon una y otra vez.

Las mujeres, que personal de emergencia informó a NEWS, iban en «estado inconveniente», les dijeron que volvían de la convivencia que comenzaron en el concierto de «Armando un Pancho», donde se les vio departiendo y «la siguieron» acompañadas de un ex presidente de la Cámara de Restauranteros.

Minutos después de la 1:00 de la madrugada, las mujeres que viajaban a bordo de un auto Tsuru, color blanco, circulaban sobre la calle de Hidalgo, donde se encontraba estacionado el camión militar desde las 9:00 de la noche del martes, pues en el Callejón del Pueblito, estaba el hotel donde se estaban hospedando tras participar en el desfile Cívico Militar en honor de Ignacio Allende.

Fue sin embargo que después del convivio del concierto de Armando Manzanero y Francisco Céspedes, que las empleadas del Municipio, a quienes identificaron como asistentes y secretarias de la oficina del Alcalde y al parecer de la Dirección de Atención Ciudadana, que abordaron la unidad y siguieron su camino por la calle Hidalgo.

Sin embargo, desde que tomó la avenida, la conductora de la unidad no pudo controlar el vehículo y avanzó y avanzó y avanzó con su auto hasta estrellarlo contra la parte trasera de la unidad que en ese momento era vigilada por un elemento del Ejército Militar.

Al ver lo ocurrido, el elemento se acercó a ellas y pidió que bajaran, pero la conductora, quien ya tenía golpes por el choque y lo que dicen su «estado», decidió poner reversa y estuvo a punto de chocar contra otro auto que estaba ahí estacionado.

El elemento del Ejército sólo vigiló que no movieran más la unidad, mientras una de ellas aprovechaba la ocasión para sonreír a los integrantes del cuerpo militar para que «no dijeran nada».

Fue hasta que llegaron los elementos de tránsito que observaron lo ocurrido, las vieron en el estado en que conducían y posteriormente fueron trasladadas al Hospital para recibir atención médica, hasta donde vieron llegar a «un alto mando» de Tránsito Municipal para que nadie se diera cuenta de lo que había ocurrido.

«Larissa, Gaby y Violeta», nombres que ellas mismas gritaban, sufrieron solo daños leves:

A las 9:00 de la mañana de ese miércoles, las aseguradoras del auto que conducían las mujeres y de los representantes de la SEDENA,  hacían peritaje de lo que había ocurrido esa noche con las empleadas del Gobierno Municipal.

En el lugar aún hay restos del impacto y es el tema entre los vecinos,  paramédicos y elementos de otras corporaciones.

 

Written by news sanmiguel