En el marco de los Premios Eusko Ikaskuntza, se celebra la conexión entre el arte y el feminismo, un vínculo que une a dos generaciones de mujeres, cada una con su propia voz y lucha. Recientemente, la artista multidisciplinar Esther Ferrer y la joven investigadora social Maddi Alberdi fueron reconocidas por sus trayectorias emblemáticas en este contexto. Desde 1995, el Premio Eusko Ikaskuntza destaca los méritos en Humanidades, Cultura, Artes y Ciencias Sociales, con una visión renovada que también premia a los jóvenes creadores desde 2019.
En la ceremonia, celebrada en Tabakalera, la Vicelehendakari Ibone Bengoetxea y la Consejera Ana Ollo asistieron para apoyar el reconocimiento a estas dos figuras significativas del ámbito cultural. Ferrer, destacada por sus aportes a la performance y el arte conceptual, expresó: «Hago lo que quiero, como quiero y cuando quiero. En el arte, los límites los pongo yo”. Sus palabras resuenan con la búsqueda de la igualdad y el empoderamiento femenino, un tema central en el discurso contemporáneo.
Por su parte, Maddi Alberdi, con una investigación centrada en el feminismo latinoamericano y las experiencias de mujeres vascas abertzales, subrayó la importancia de crear un conocimiento colectivo que fomente nuevas formas de convivencia. Al realizar entrevistas profundas a 31 mujeres activistas, su trabajo no es solo un reflejo de su compromiso, sino también una herramienta para fortalecer el diálogo entre diferentes realidades feministas.
Adolfo Plaza, representante de Laboral Kutxa, destacó el innovador enfoque de Ferrer, quien ha desafiado constantemente los límites del arte. A través de su trayectoria, Ferrer ha sido un faro de inspiración para nuevas generaciones, incitando a la creación con libertad y autenticidad. En este sentido, Ana Urkiza resumió el evento al afirmar que se ha logrado un diálogo fructífero entre generaciones, donde el arte y el estudio sobre fenómenos sociales convergen.
La presencia institucional navarra también se hizo notar cuando Ana Ollo reconoció la importancia del arte comprometido y la lucha por la igualdad de género. «El arte comprometido y la lucha por la igualdad de género son cuestiones que no conocen fronteras», afirmó, resaltando la relevancia de estas temáticas no solo en el ámbito local, sino también en el contexto global.
En definitiva, los Premios Eusko Ikaskuntza han servido de plataforma para honrar a mujeres que, desde el arte y la investigación, abogan por un presente y un futuro más igualitario. Esta celebración del arte y feminismo no solo reconoce sus logros individuales, sino que también invita a una reflexión continua sobre el papel de la mujer en la sociedad y en la cultura.








