El ambiente se tornó tenso en el aeropuerto de Bilbao cuando la delegación vasca de la Flotilla Global Sumud llegó cerca de las dos de la tarde, procedente de Turquía. Los activistas, que habían estado en la misión por los derechos humanos, se encontraron con una multitud de partidarios que los esperaban con entusiasmo, pero la Ertzaintza intervino rápidamente, generando un escenario de confrontación y altercados.
A las 11:00 horas, desde temprano, compañeros de los activistas se congregaron en las instalaciones del aeropuerto para recibirlos. El regreso de la delegación, que había sido inicialmente previsto para el día anterior, se vio retrasado debido a problemas de salud que padecieron dos miembros tras ser capturados por las fuerzas israelíes mientras intentaban llevar ayuda humanitaria a Gaza. Estos incidentes culminaron en su hospitalización por lo que la delegación Global Sumud Euskal Herria calificó como «lesiones derivadas de la violencia sufrida durante el secuestro».
Fuentes del Departamento vasco de Seguridad confirmaron que la Ertzaintza había llevado a cabo intervenciones para realizar identificaciones, aunque no ofrecieron detalles adicionales de las acciones policiales, las cuales continúan bajo investigación. A pesar de la tensión, los activistas fueron recibidos con gratitud y aplausos por parte de algunos que se habían manifestado en apoyo a la misión humanitaria, contrastando con la reacción de las fuerzas del orden.
Estos encuentros tensos marcan otro capítulo en la persistente lucha por los derechos humanos en la región, resaltando la importancia de la protesta pacífica y el compromiso de los activistas. La situación sigue generando debate sobre la respuesta de la seguridad pública en contextos de defensa por la justicia humanitaria, creando un escenario que invita a la reflexión sobre la dignidad humana y el acceso a la ayuda vital.








