Su escritura avanza con método y atención al detalle: observa cómo la luz cambia entre las hayas, cómo el musgo cubre los troncos y cómo el silencio acompaña cada paso por el Hayedo de Otzarreta. Con una narración cercana, convierte la naturaleza del Gorbeia en una invitación a descubrir el bosque mágico y recorrerlo sin prisa.








