Redacción

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SAN MIGUEL DE ALLENDE. – Se llegó el primer día de la aplicación de la vacuna Covid para los abuelitos sanmiguelenses, muy felices, muy contentos se mostraban en las primeras horas que llevaban guardados en las filas, no les importaba tanto durar horas en el sol, ellos solo querían recibir el biológico para, al fin tener un respiro, un alivio ante esta situación, esta pandemia que durante todo un año los ha tenido encerrados.

Don Antonio Medina y su esposa, ellos son de comunidad, viven en Cañada de las Flores (rumbo a Los Rodríguez), desde antes de las 7:00 am llegaron y se integraron a las fila en el Módulo COMUDE. La pareja nos abrió su corazón y nos compartieron, que en su familia no les ha ido muy bien con la pandemia, se les enfermó un hijo, lo alcanzó el Covid en Los Estados Unidos, pero afortunadamente se recuperó y salió adelante.

«Ya nos andaba, pensábamos que a San Miguel no iba a llegar la vacuna, ya desesperados porque ya queremos salir, damos gracias a Dios porque llegó este día», dijo doña Teresa Hernández de la comunidad de Fajardo, quien a las 11:00 de la mañana era de las primeras personas formadas en las afueras de la Escuela Gabriela Mistral, platicó que junto a otra señora y su hija, pidieron un taxi que fuera por ellas hasta su Rancho a eso de las 6:30 am y llegaron a las 7:00 am al lugar, cuatro horas llevaban esperando a recibir el biológico.

A pesar del fuerte calor que a eso de las 10:00 am ya empezaba a dar de frente a los abuelitos en algunos puntos de vacunación, se mostraban positivos, no les importaba tanto durar horas frente a el sol, ni del servicio se quejaban, pues para ellos, era un alivio, al fin ser vacunados.

«Aquí está muy organizado, han atendido muy bien, me han ayudado y pues, solo esperando la vacuna», comentó la Señora Romero, quien llevaba dos horas guardando en la fila, también afuera de la escuela Gabriela Mistral, ella es residente extranjera, es proveniente de Puerto Rico y lleva 10 años viviendo en San Miguel de Allende.

Para antes del medio día, en algunos lugares ya se había agotado el biológico, tal como ocurrió en La COMUDE y en el Salón de Usos Múltiples del Malanquín, en donde las filas eran hasta de 800 personas.

Ante esta situación, empezó también la preocupación en otros sitios de vacunación.

A las 11:30 de la mañana, en el «Cardo» estaba Don Alfredo Arzola de 61 años de la colonia Guadiana, quien llegó por su vacuna faltando 20 minutos para las 8:00 y fue uno de los que nos expresaron su felicidad y al mismo tiempo, su preocupación de que se acabara la vacuna Covid.

«Es la esperanza que teníamos, que llegara pronto la vacuna, para tener uno la confianza de salir a la calle, Estamos gustosos y aver si alcanzamos porque, creo que dicen que en algunos lugares ya se terminaron», dijo el señor.

Written by amsanmiguel