Redacción

newssanmiguel@gmail.com

 

Uno de los objetos que Andy usa frecuentemente durante su carrera universitaria también la salvó de una tragedia. Fue ese cuchillo con el que corta sus frutas, verduras y carne, el mismo que la tiene hoy en casa con una herida profunda en la pierna… pero viva y con su familia.

Andy asegura que a ella no la atacaron para asaltarla sino para secuestrarla.

Pero eso no fue lo único que sufrió Andy, quien herida, desangrándose vio pasar a la gente con indiferencia aún cuando a gritos les pedía ayuda.  Primero una pareja en su camioneta la vio y escuchó y se fue de largo; un motociclista se detuvo a saber lo que le ocurría y se fue, dejándola otra vez sola.

Fue hasta que una pareja joven pasó caminando que le ayudaron y luego una mujer que una camioneta que se detuvo para «echarle la mano». Andy en su colonia se defendió sola de un intento de secuestro pero no pudo defenderse de quienes la vieron sufrir y no le ayudaron.

Esta joven  estudiante de Gastronomía de la Universidad Tecnológíca de San Miguel de Allende (UTSMA), decidió compartir su versión del ataque que sufrió la noche del martes en la calle de Tesoro de la colonia San Antonio, cuando volvía a casa después de un día más de escuela.

«Veo que dijeron (en la versión social de las autoridades encargadas de la Seguridad) que lo que me había ocurrido era un asalto, pero no fue así, esa no es la verdad. La verdad es que me quisieron secuestrar», dijo Andy a NEWS.

Andy, que hoy reposa en casa tras recibir más de 8 puntadas en su pierna, está viva, está con su familia, está a salvo y su cuchillo que utiliza para convertirse en una chef, nunca imaginó que también la libraría de una tragedia.

Por la mañana, la versión oficial compartida a través de Seguridad Pública fue diferente a la de Andy, al señalar que lo que había ocurrido era un intento por quitarle su bolso y que el cuchillo que utiliza en su escuela para aprender de cocina, logró espantar al supuesto asaltante que no le quitó la bolsa, pero sí le provocó una herida en su pierna.

Por la noche y ya después de poner la denuncia y salir del Hospital, Andy volvió a casa para hacer pública su versión…, la que ella vivió, la que la tiene hoy en cama mientras se siente «enojada, impotente, frustrada, asustada, angustiada y dolorida».

Va su versión de los hecho que publicó a través de su Facebook:

«Hola amigos, familia, conocidos…

Cómo algunos ya saben y está circulando en las redes, ayer por la noche (9:00 p.m. approx), sufrí un intento de secuestro. Yo iba camino a mí casa, tan solo a dos cuadras de llegar, cuando en la glorieta que está en mi colonia, pasó un carro Jetta color plata, no pude ver si portaba placas. Cuando crucé la calle, el carro se detuvo y se bajó un hombre que vestía una sudadera gris, traía puesta la capucha de la sudadera y gafas de sol, el mismo que me jaló de los brazos por la parte de atrás.

«Como muchos saben soy estudiante de gastronomía en la UTSMA, y bueno, por esta razón, suelo portar un cuchillo conmigo.

«Al momento que el hombre me jaló, pude empujarlo y saqué el cuchillo de mi mochila y lo puse frente a mí, tratando de defenderme y evitar que el hombre se me acercara, entonces él me tomó de las manos y forcejeamos tratando de soltarme de él. En esto me agaché  y él me bajó las manos y me ocasionó una herida bastante profunda en la pantorrilla. Después de eso el hombre me soltó, se subió al carro y huyeron.

«Levanté el cuchillo y mi mochila, di un par de brincos para poder ser visible y conseguir ayuda, lo cual me costó bastante, pues, pasó una pareja adulta a los cuales dirigí mis súplicas de ayuda, ellos pasaron como si nada y no me ayudaron, posteriormente pasó un hombre en una moto y me preguntó qué me había pasado, le dije y se fue.

«Luego de eso pasó una pareja joven, los cuales me escucharon pidiendo ayuda y se acercaron para ayudarme (a ellos, mi entera gratitud, en verdad). En eso pasó una camioneta conducida por una mujer, la cual con toda la buena intención quiso llevarme al hospital, pero al intentar moverme y soltar la herida, vimos que era demasiado grande y que quizás podrían lastimarme, por lo cual decidieron esperar a que llegara el servicio de Emergencias médicas, que por cierto, no sé en realidad cuánto tiempo tardó en llegar, pues por él pánico, perdí la noción del tiempo, Pero lo sentí ETERNO, tan eterno que primero llegó seguridad pública, quienes posterior a lo sucedido, me brindaron toda la necesaria atención, la cual también agradezco.

«Cuando llegó el servicio de emergencias, me pusieron un vendolete en la herida, me subieron a la ambulancia y me trasladaron al hospital general, en el cual me atendieron de manera prudente, oportuna y adecuada. Limpiaron mi herida, me anestesiaron y saturaron la herida. Enseguida me dieron de alta y me dirigí al ministerio público, acompañada de 2 elementos de SP y una amiga y vecina mía.

«En verdad estoy impactada con esta situación, enojada, impotente, frustrada, asustada, angustiada y dolorida, pues no es posible que ni siquiera en mi colonia, con la gente que ‘me conoce’, pueda ya caminar segura, y no por ellos quizás, sino por la gente que viene a irrumpir en nuestra tranquilidad y seguridad. De verdad, Si yo no hubiese traído mi cuchillo, hubiera sido más fácil que me subieran al carro, pues no tendría con qué defenderme, al usar el cuchillo, tuve tiempo de luchar un poco para que no me llevaran, y aunque me hirieron, estoy a sabiendas de que es lo menos que me pudo haber pasado, en comparación con que me hubiesen llevado.

«Por ahí publicaron (me comentaron varias personas conocidas), que había sido un intento de asalto y que me habían acuchillado. Pero NO FUE ASI, lo que pasó fue un INTENTO DE SECUESTRO, pues el sujeto no me jaló mi mochila, no me pidió mi celular, no ninguna de mis pertenencias, me jaló a mí con la intención de subirme al carro y No Me Apuñalaron, solamente y por fortuna sólo fue una herida en el pie .

«Fui yo, y pudo haber sido cualquier otra joven, gente, cuidémonos unos a otros, ayudemos a quien lo necesite, yo estoy segura de que los buenos somos más y si nos unimos podemos hacer qué descienda el índice de inseguridad.

Y por último pero para mí lo más importante, es que doy gracias a Dios por su eterna bondad y misericordia, por haber guardado mi vida, y por no permitir que pasara algo más. Gracias a Dios por enviar personas buenas para qué me ayudaran y por lo demás… Gracias.

PD: Duele bastante la herida, y aún estoy asustada, Pero sé que estaré bien. 💪😊

Written by amsanmiguel