Redacción

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Cuando la fiesta no se detiene y la bebida se ha convertido en la compañera de la noche, en algún momento llega la hora de hacer de la «pis».

Si andas en la zona centro nomás seguro es que sólo encuentres rinconcitos en las calles para hacer tus necesidades o pedir permiso en algún antro para que te dejen hacerlo, aunque no siempre tienes suerte y el cuerpo pide a gritos desechar lo que tu vejiga tiene guardado.

Y tal parece que es el olor a «pipí» lo que te lleva a esos lugares que se han convertido en el sitio ideal de los «pipiones» para dejar lo suyo porque son rincones tan escondidos que ahí, nadie los observa: ni una cámara, ni un policía, ni un parroquiano, porque casi siempre tiene algún amigo echando «¡aguas!».

Y por eso nos fuimos con los que saben, los encargados de limpiar la zona centro, quienes nos dijeron cuáles son los sitios ideales de los visitantes de San Miguel y también de los de casa para hacer sus necesidades y hacer que esas calles coloniales, protegidas por organismos internacionales, las que todo mundo quiere captar en foto, huelen todo el día a orines.

  • El CONSENTIDO: Al lado de la estatua de don Fray Juan de San Miguel (o «mono verde»)

Al lado derecho de la Parroquia de San Miguel Arcángel, nuestro máximo monumento, al lado del bote de basura se ha convertido en un verdadero «baño público».

Fernando vive en la Salida Real a Queretaro y todos los días le toca caminar por el lugar y es quien ha visto a los visitantes y propios, aprovechar el bote de basura, la protección de don Fray Juan y la oscuridad, para dejar sus «recuerdos» en el lugar.

 

  • EL QUE PROTEGE: Los alrededores del jardín de San Francisco.

Una de las personas que realiza la limpieza del lugar, asegura que cada mañana, ese lugar huele a todo, menos a limpio.

Lo mismo son las esquinas de la fachada del templo, las jardineras, o allá en el rincón del templo donde todos pueden pasar y nadie los puede ver.

 

  • PARA REGAR: Las jardineras del centro

Aprovechando su paseo por el centro, luego de una noche de antro con los amigos, las necesidades «ganan» a cualquiera y los hombres tienen una ventaja: «regar» mientras se recargan en un árbol.

Quienes se encargan de limpiar la zona dicen que no hay fin de semana que en el lugar no dejen sus «recuerdos» los pachangueros visitantes: «hasta unas plantitas se secan de tanta cosa que le echan, quién sabe qué es lo que toman», dice sorprendido el trabajador.

  • DONDE CORRE LIBRE: Las escaleras del puente de la calle Canal

Oscuro, silencioso, poco transitado y sin vigilancia, las escalinatas del puente que atraviesa Canal es uno de los «baños públicos» preferidos por propios y extraños. El olor del lugar delata que en ese lugar se puede dejar de todo. Uno de los paseantes frecuentes del lugar dijo que la marca de los orines queda para siempre porque a esas escaleras «nadie las limpia, nadie las cuida, nadie les hace caso».

 

 

 

 

 

Written by amsanmiguel