El sistema de pensiones en México se encuentra en un momento crítico y transformador, ya que la Ley 73 del IMSS está llegando a su punto de inflexión. Durante años, este régimen ha sido un pilar fundamental para garantizar un retiro dignificado a millones de trabajadores. Sin embargo, factores económicos y reformas estructurales impulsadas por el gobierno han marcado el inicio de su desaparición.
El futuro incierto de la Pensión IMSS
En el horizonte de 2026, la preocupación se intensifica para aquellos que están próximos a jubilarse. La Ley 73 permitió a los trabajadores calcular sus pensiones en base a sus últimas cinco años de salario, ofreciendo además beneficios pensionarios como aguinaldos e incrementos anuales relacionados con la inflación. Sin embargo, con el paso del tiempo y la llegada de la Ley 97, las condiciones para acceder a estos beneficios están cambiando drásticamente.
¿Cuándo finalizará la Ley 73?
La cuenta regresiva para la Ley 73 ha comenzado. Este régimen dejará de existir oficialmente en el momento en que fallezca el último asegurado que haya cotizado antes del 1 de julio de 1997. Esto plantea un panorama complejo, ya que se estima que las solicitudes de jubilación bajo este esquema alcanzarán su apogeo en esta década, con un declive total hacia 2040.
Para los adultos mayores que se encuentran entre los 55 y 64 años y que han cotizado antes de la reforma de 1997, la situación es distinta. Al momento de solicitar su retiro en 2026, se les dará la opción de elegir entre las dos leyes. La mayoría optará por la Ley 73, pues esta opción ofrece mayores beneficios económicos, siempre y cuando se cumplan ciertos requisitos:
- Contar con un mínimo de 500 semanas cotizadas reconocidas ante el IMSS.
- Tener al menos 60 años para la pensión por Cesantía o 65 años para la pensión por Vejez.
- Estar dentro del periodo de Conservación de Derechos, correspondiente a una cuarta parte del tiempo total de semanas cotizadas desde la última baja laboral.
El desamparo de la Ley 97
Los futuros jubilados bajo la Ley 97 enfrentarán un camino complicado. Este esquema se basa en cuentas individuales, donde cada trabajador ahorra para su futuro. La cantidad de semanas necesarias para pensionarse se incrementará gradualmente, alcanzando las 1,000 semanas en 2031. Si, al momento de jubilarse, los ahorros no son suficientes para acceder a una renta vitalicia privada, el estado únicamente ofrecerá una pensión mínima garantizada, que podría ser insuficiente para cubrir las necesidades básicas.
Esta situación intensifica las preocupaciones sobre la seguridad social de los adultos mayores en México, ya que muchos podrían enfrentarse a severas dificultades financieras. Por eso, es crucial que los trabajadores comiencen a planificar sus ahorros de manera adecuada, especialmente en contextos económicos inciertos.
La importancia de estar informados
La transición entre la Ley 73 y la Ley 97 no será abrupta, pero sí requiere atención. Es esencial que los trabajadores y jubilados estén al tanto de sus derechos y obligaciones, y tomen decisiones informadas que impacten directamente su bienestar futuro. Por ello, información sobre cómo tramitar la pensión IMSS y los cambios relevantes en el sistema de pensiones debe ser ampliamente difundida.
Para más detalles sobre cómo afectará la Ley 97 a las pensiones futuras, se recomienda consultar este artículo: Pensión IMSS 2026: Beneficiarios y cambios anticipados.
La atención a las cuestiones de derechos laborales es fundamental, ya que la transición afectará a millones de mexicanos. Aquellos que estén familiarizados con estos cambios estarán mejor preparados para abordar su jornada hacia el retiro y tomar decisiones que asegurarán su bienestar financiero en la vejez.








