El famoso climatólogo James Hansen, exjefe de la NASA, ha declarado recientemente que el objetivo de limitar el calentamiento global a menos de 2°C ahora se considera «muerto». Según un estudio que ha dirigido, las dinámicas climáticas están subestimadas en los modelos actuales, lo que complica la lucha contra el aumento constante de la consumo energético global, que proviene mayoritariamente de los combustibles fósiles, principales responsables del calentamiento global.
Lo esencial de la información
- El objetivo de mantener el calentamiento global por debajo de 2°C se considera «muerto».
- Un estudio dirigido por James Hansen revela que el clima es más sensible a las emisiones de gases de efecto invernadero de lo previsto.
- El consumo energético global, alimentado por los combustibles fósiles, sigue aumentando.
- El umbral de +1,5 °C podría alcanzarse pronto, haciendo que el acuerdo de París sea casi inalcanzable.
Anuncio alarmante de un renombrado climatólogo
El objetivo de mantener el calentamiento global por debajo de 2°C ahora se considera «muerto», según James Hansen, exjefe climatólogo de la NASA, quien ha dirigido recientemente un estudio exhaustivo sobre las dinámicas climáticas actuales. Este anuncio pone de relieve la creciente urgencia ante una crisis climática que parece superar las previsiones establecidas anteriormente.
Dynamicas climáticas subestimadas
Hansen subraya que algunas dynamicas climáticas están ampliamente subestimadas en los modelos actuales, lo que contribuye a una comprensión sesgada de las consecuencias del calentamiento global. A medida que el consumo energético global sigue aumentando, es crucial reconocer el impacto de los combustibles fósiles, que siguen siendo los principales emisores de gases de efecto invernadero. Estos elementos combinados hacen que la transición energética no solo sea necesaria, sino urgente.
Una transición demasiado lenta
La realidad es que la transición hacia fuentes de energía más sostenibles se está llevando a cabo demasiado lentamente, dejando a las naciones en una carrera contra el tiempo para cumplir con los objetivos climáticos. Además, se ha revelado que el clima es mucho más sensible a las emisiones de gases de efecto invernadero de lo que se anticipó. Esta sensibilidad aumentada subraya la importancia de una acción inmediata y concertada a todos los niveles.
Las preocupantes predicciones climáticas
Entre las preocupaciones planteadas, la circulación meridional de giro del Atlántico presenta un alto riesgo de interrupción en un plazo de 20 a 30 años debido al deshielo. Una interrupción de este tipo podría provocar un aumento del nivel del mar de varios metros, con consecuencias devastadoras para muchas regiones costeras de todo el mundo.
Un futuro cercano alarmante
Las proyecciones muestran que el umbral de +1,5 °C podría alcanzarse en un futuro próximo, con un sobrepaso del umbral de +2 °C para 2045. Este escenario desastroso hace que el Acuerdo de París, que busca limitar el calentamiento global, sea prácticamente inalcanzable. Hasta la fecha, ya hemos registrado un calentamiento de 1,3 °C, con efectos tangibles y preocupantes que se manifiestan en todo el mundo.
Un llamado a la acción urgente
Es imperativo que los responsables de la toma de decisiones, los científicos y la sociedad civil refuercen sus esfuerzos para revertir esta tendencia alarmante. Ignorar estas advertencias podría llevarnos hacia un futuro donde las consecuencias del cambio climático ya no se pueden evitar. El momento de actuar es ahora, y cualquier inacción podría conducir a desastres ecológicos irreversibles.