Desde su llegada al poder, Claudia Sheinbaum ha capturado la atención de los mexicanos y del mundo. En apenas seis meses como presidenta, ha logrado una popularidad del 85%, un fenómeno sin precedentes en la política mexicana. Este ascenso se debe a una combinación de factores que han resonado con la población, desde su trayectoria profesional hasta la situación política de México.
Llegada al poder y contexto político en México
Sheinbaum se presenta como una figura enérgica y tecnocrática que se enmarca dentro de un movimiento progresista heredado de Andrés Manuel López Obrador (AMLO). Su respaldo proviene de un contexto donde la administración de AMLO había acumulado un gran apoyo, a pesar de los retos como el aumento de homicidios y la corrupción. La transición de liderazgo ha sido impresionante, ya que Sheinbaum llegó con una fuerte legitimidad tras ganar las elecciones con una amplia ventaja de más de 30 puntos sobre su adversario.
Trasfondo y estrategias de gobierno
La presidenta tiene 62 años y se ha formado como científica, profesora y feminista antes de ingresar al ámbito político. Durante su mandato en la alcaldía de Ciudad de México, cultivó una imagen de responsabilidad y compromiso que ahora aplica en su gobierno. Esto ha permitido que se perciba como alguien con un carácter independiente, lo cual ha influido en el aumento de su popularidad.
Su administración ha tomado decisiones clave, como la implementación de políticas en seguridad que buscan frenar el tráfico de fentanilo, alineándose con las demandas de la administración estadounidense de Donald Trump. Estas elecciones han generado una sensación de control, incluso en un entorno de creciente incertidumbre.
Un fenómeno único en el panorama latinoamericano
La aceptación de Sheinbaum no solo es notable en México, sino que también la coloca en un lugar privilegiado comparada con otros líderes en América Latina. Estadísticas recientes muestran que este nivel de popularidad es inusual y revela un deseo de muchos por un cambio real en la política y la economía.
El fenómeno de su ascenso se puede explicar en parte por un «rally around the winner», donde los ciudadanos tienden a unirse a la figura ganadora, apoyando su gobierno al percibir estabilidad y dirección. En este clima de polarización donde los líderes enfrentan críticas, la figura de Sheinbaum ha sido vista como un rayo de esperanza.
Desafíos a enfrentar en su gestión
Pese a la exaltante popularidad, los retos que enfrenta son significativos. La relación con Trump y la amenaza de aranceles, la continua violencia asociada a los cárteles de la droga, y las divisiones internas dentro del partido Morena podrían afectar su gobierno. Con cada nuevo día en el cargo, se hace evidente que la luna de miel puede ser efímera en el ámbito político.
La pregunta es, ¿cómo logrará Sheinbaum navegar por estas aguas turbulentas sin perder el apoyo de la población? Especialistas como Francisco Abundis sugieren que su figura podría prevalecer incluso sobre su propio partido, pero el tiempo y las decisiones tomarán el protagonismo.
México reflejado en el contexto latinoamericano
Mirando hacia el futuro: el legado de Sheinbaum
En un mundo donde la política es volátil, el ascenso de Sheinbaum ofrece una opción fresca en la gobernanza de México. Será crucial observar cómo sus elecciones políticas afectan no solo su gobierno, sino también el panorama político del país en los próximos años. Su capacidad de mantener el porcentaje de popularidad se basará en su habilidad para enfrentar los desafíos que están por venir, desde la economía hasta la tranquilidad social.