La situación del personal mexicano en el extranjero ha suscité de recientes inquietudes, especialmente en lo que se refiere a la remuneración oportuna de sus salarios. En un comunicado emitido por la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), se confirmó que el personal del Servicio Exterior Mexicano (SEM) recibirá su nómina correspondiente a enero. La presidenta Claudia Sheinbaum se mostró receptiva ante la solicitud realizada por más de mil trabajadores, quienes enfrentaban retrasos significativos en sus pagos.
A pesar de que los recursos para el pago fueron previamente aprobados por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), el SEM notificó que sus miembros carecían de empleo regular y prestaciones, lo que complicaba su situación económica en el extranjero. En el contexto actual, el pago de salarios no solo representa una necesidad inmediata, sino también un respeto a los derechos laborales básicos.
La camada técnico-administrativa del SEM hizo un llamado a la presidenta Sheinbaum, resaltando que su situación ha permanecido sin revisión durante más de 25 años. Este retraso no solo afecta la calidad de vida de los empleados, sino que también imposibilita el cumplimiento de compromisos vitales en el extranjero, tales como alquileres, colegiaturas y otros servicios básicos.
Las declaraciones de la SRE indicaron que estos retrasos se debieron a un «retraso en el calendario» relacionado con la apertura del año fiscal y la complejidad de las transferencias internacionales. Sin embargo, como se detalla en el comunicado, las gestiones están en marcha para asegurar que los pagos se realicen en la fecha prometida.
Por un lado, la situación del personal destaca la importancia de valorar el esfuerzo realizado por quienes representan al gobierno mexicano en el extranjero; por otro lado, revela la urgencia de revisar las condiciones salariales, que en muchos casos no permiten a los trabajadores llevar una vida digna en sus respectivos países de destino.
Como parte de la respuesta a esta crisis, se espera que el gobierno revise las condiciones laborales de los trabajadores en el extranjero y procese los ajustes necesarios para garantizar un salario justo. Este tipo de medidas son esenciales no solo para el bienestar de los empleados, sino también para fortalecer la imagen del país frente a la comunidad internacional.








