La economía mexicana se encuentra en una encrucijada crítica ante las amenazas de aranceles impuestos por el presidente estadounidense Donald Trump. Mientras se acerca el momento del anuncio de nuevas tarifas que afectarían a diversos sectores, el panorama económico de México se ha oscurecido, llevando al gobierno a ajustar a la baja sus expectativas de crecimiento para los próximos años. Originalmente, la proyección del Producto Interno Bruto (PIB) para 2025 era de un incremento del 2,3%, pero ante los vientos adversos en las exportaciones y la inversión extranjera, ahora se estima un crecimiento que oscila entre el 1,5% y el 2,3%. En esta situación incierta, la posibilidad de una recesión se visualiza claramente.
Impacto de los aranceles en la economía mexicana
La política proteccionista de Trump amenaza con perjudicar gravemente sectores clave como la industria automotriz y del acero, que son fundamentales para el comercio entre México y Estados Unidos. Se prevé que, si se implementan estas tarifas, se afectarían envíos que superan los 505.000 millones de dólares anuales, lo que coloca a México en la antesala de una recesión económica de gran magnitud. Este temor se apodera de analistas y autoridades, que cada vez ven más probable un deterioro significativo de la actividad económica.
Las consecuencias de la dependencia comercial
Es alarmante señalar que el 83% de las exportaciones mexicanas se dirigen a Estados Unidos, y este porcentaje ha crecido en las últimas décadas. En los años noventa, antes de la implementación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), las exportaciones representaban un 13% del PIB. Sin embargo, para finales de 2024, esta cifra alcanzó el 38%, evidenciando la creciente dependencia de la economía mexicana de su vecino del norte.
Reacciones y ajustes ante la amenaza arancelaria
Como respuesta a estas medidas, diversas empresas mexicanas, como Cemex, Grupo Bimbo y Telmex, han comenzado a adaptar sus estrategias de exportación. Sin embargo, no todas las compañías cumplen con los estándares impuestos por el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC), lo que podría incrementar su costo operativo. Por su parte, el gobierno mexicano ha intentado mantener un diálogo abierto con Washington, enfocándose en la cooperación en la lucha contra el narcotráfico y las cuestiones migratorias.
Las industrias más vulnerables
Dentro de las industrias que podrían verse más afectadas, el sector automotriz destaca, representando más de 182.000 millones de dólares en exportaciones anuales, lo que equivale a una tercera parte del total de los envíos de México a Estados Unidos. No obstante, la mayoría de estas exportaciones cumplen con los requerimientos del TMEC, lo que podría ofrecer cierta protección frente a los nuevos aranceles. Expertos advierten que gravar estos productos podría acarrear impactos negativos también para las armadoras estadounidenses que operan en territorio mexicano, complicando la situación económica de ambos lados de la frontera.
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El futuro de la economía mexicana en este contexto
A medida que México se prepara para el anuncio de Trump, la incertidumbre se siente en el aire. La visión de una recesión, que varios analistas consideran un escenario posible, se ve alimentada no solo por las tarifas, sino por el contexto de inestabilidad política en relación con otros socios comerciales. Las autoridades mexicanas han subrayado la importancia de no entrar en un conflicto arancelario que podría perjudicar a ambas naciones. Mientras tanto, compañías como Industriales Peñoles, Aeroméxico, y Cinemex continúan evaluando sus estrategias de mercado, en un intento por mitigar los efectos de las posibles decisiones de la administración Trump.