En un notable logro para el IES Sancho III el Mayor de Tafalla, Oroel Villanúa Biescas ha conseguido la medalla de bronce en la LXII Olimpiada Matemática Española. Este evento se llevó a cabo del 12 al 15 de marzo en Las Rozas, Madrid, y reunió a los mejores talentos matemáticos del país, brindando una oportunidad a los estudiantes para demostrar su habilidad en esta disciplina.
La competición se desarrolla en tres fases: local, nacional e internacional. La fase local de este año fue organizada por el profesorado del Departamento de Estadística, Informática y Matemáticas de la Universidad Pública de Navarra, bajo la dirección de Gustavo Ochoa Lezaun, quien lidera investigaciones en el Instituto de Materiales Avanzados y Matemáticas (INAMAT²). Este proceso atrajo la participación de 45 estudiantes, todos ansiosos por demostrar su destreza en matemáticas.
Las olimpiadas matemáticas son reconocidas mundialmente por su capacidad de estimular el estudio de la matemática y de fomentar el talento joven. A lo largo de las diferentes fases, los participantes deben resolver problemas que requieren un fuerte razonamiento y creatividad, sin la ayuda de dispositivos electrónicos. En cambio, se les anima a utilizar solo útiles de escritura y dibujo, lo que potencia su capacidad de análisis y resolución de problemas.
Oroel, en su paso por la competición, destacó no solo por su sólida formación matemática, sino también por su ingenio y su capacidad para abordar problemas complejos. Su desempeño no solo subraya su talento individual, sino que también resalta el excelente nivel educativo del IES Sancho III el Mayor, que continúa forjando futuros talentos en la ciencia.
Este éxito no es un hecho aislado, y refleja un compromiso mayor de la comunidad educativa por inspirar a jóvenes como Oroel a perseguir la excelencia en matemáticas. La medalla de bronce obtenida por este estudiante navarro no solo representa un triunfo personal, sino que también coloca al IES Sancho III el Mayor en el mapa educativo nacional, consolidando su prestigio.
Con eventos como este, se afianza la cultura de la competición académica y se promueve la pasión por las ciencias exactas. El futuro de la comunidad educativa de Navarra se presenta alentador, y con talento como el de Oroel Villanúa Biescas, se abre la puerta a un sinfín de posibilidades en el ámbito académico y científico.








