El fenómeno del ‘burnout’ se ha vuelto una preocupación creciente en el ámbito laboral. Este estado de agotamiento físico, emocional y mental se desarrolla de manera gradual y se origina en un contexto donde la motivación inicial es alta. Rafael Alonso, psicólogo especialista en bienestar laboral, ha dedicado años a estudiar este síntoma que permanece a menudo invisible para muchos.
El proceso del ‘burnout’
Rafael Alonso explica que el burnout no aparece repentinamente. Al principio, un trabajador puede disfrutar de su trabajo, dedicándose con energía y esfuerzo. Sin embargo, con el tiempo, esta intensa motivación puede transformarse en un desgaste significativo. Los síntomas son variados: fatiga persistente, irritabilidad, desconexión emocional y una notable pérdida de sentido hacia las tareas diarias.
¿Cómo identificar el ‘burnout’?
Alonso señala que identificar las fases del burnout es crucial para su prevención. Se pueden distinguir cinco etapas que, si se reconocen a tiempo, pueden evitar un colapso profesional. La primera fase es la de concentración, donde la motivación es alta, y el trabajo se experimenta como una pasión. En esta etapa, los trabajadores sienten que pueden enfrentar cualquier desafío.
La transformación del trabajo en fuente de estrés
En la segunda fase, se comienza a experimentar el funcionamiento, donde la rutina puede alternar entre días buenos y malos, entrando en la dinámica del estrés laboral. Aquí, el café y otros estímulos forman parte de la jornada para poder mantener el nivel de rendimiento esperado.
Al avanzar a la tercera fase, llamada sobrecarga, se manifiestan los síntomas físicos. La falta de límites se vuelve evidente, y los trabajadores ya necesitan fines de semana para recargar energías. Es en esta etapa donde el autoconcepto empieza a verse afectado.
El impacto en la salud mental
La cuarta fase, el agotamiento, se caracteriza por una disminución notable de la motivación. Los síntomas se intensifican, convirtiendo dolores físicos y problemas de sueño en la norma. Esto coincide con una caída en el rendimiento laboral, lo que no pasa desapercibido para los empleadores.
¿Qué hacer frente al ‘burnout’?
Cuando finalmente se llega a la quinta fase, el burnout, el individuo ha colapsado. En esta etapa, el cuerpo está saturado de cortisol, lo que provoca ansiedad y falta de claridad cognitiva. Rafael Alonso sugiere que, en este punto, la única solución viable es parar: recuperarse mentalmente y alejarse de lo que ha provocado el desgaste.
La clave es reconocer en qué fase se encuentra uno mismo y tomar las riendas de la situación. Reflexionar sobre el estado actual es esencial para proteger la salud mental antes de que sea demasiado tarde.








