En un emocionante avance hacia un ‘turismo sostenible‘, la empresa Willms Touristik ha logrado un hito memorable al transformar 18 de sus autobuses turísticos de diésel en modernos autobuses eléctricos. Esta ambiciosa conversión se ha llevado a cabo en Colonia, Alemania, destacando el compromiso de la compañía con la movilidad eléctrica y la reducción de emisiones.
La flota renovada incluye seis modelos diferentes basados en chasis MAN, desde el clásico MAN SD202 de 1988 hasta los más modernos autobuses Euro 6 de 2016-2019. La transformación fue realizada por Banke ApS, una reconocida empresa danesa del sector, en estrecha colaboración con DGS Diesel- und Getriebeservice, representante oficial de Allison Transmission en Alemania.
Este proceso implicó la eliminación total del tren motriz diésel para dar paso a un potente motor DANA TM4 SUMO HP de 145 kW, acoplado a una caja de cambios automática T280R de seis velocidades adaptada para unidades eléctricas. Con este conjunto, cada autobús ahora cuenta con una autonomía de aproximadamente 200 kilómetros, ideal para las exigencias del servicio turístico diario.
Durante la presentación de estos nuevos vehículos, Sascha Willms, el operador de la compañía, expresó su satisfacción con el confort excepcional que ofrecen estos buses, destacando su suavidad al arrancar y su excelente maniobrabilidad. Además, la nueva tecnología contribuye a un funcionamiento más silencioso, reduciendo el ruido ambiental hasta en diez decibelios, lo que mejora la experiencia de los pasajeros que pueden disfrutar de los comentarios de audio con mayor claridad.
La conversión no solo representa una solución innovadora, sino también económica. Willms Touristik ha declarado que esta transformación es una opción más rentable en comparación con la compra de una nueva flota de autobuses eléctricos. Con una inversión total de 2,2 millones de euros, incluye no solo la conversión de los autobuses, sino también infraestructura de recarga y formación de conductores.
La principal aportación económica proveniente del Ministerio Federal de Transportes, que apoyó la conversión a través de su programa de fomento de los autobuses de propulsión alternativa, cubrió el 80% de los costos. Esto resalta la importancia de la colaboración entre el sector privado y el gobierno en la promoción de un transporte ecológico y la energía renovable.
Las perspectivas futuras para la tecnología verde y la innovación alemana son sumamente alentadoras, ya que este proyecto no solo es un ejemplo de adaptación y sostenibilidad, sino que se alinea con los objetivos de la transición energética en Europa. En tiempos donde la conciencia ambiental es crucial, iniciativas como las de Willms Touristik demuestran que un futuro más verde es posible, posicionando a Alemania a la vanguardia del turismo sostenible.








