El parque histórico de Taconera se enriquece con la reciente instalación de las seis estatuas restauradas de los reyes, que antes residían en el paseo de Sarasate. Estas esculturas, representando figuras emblemáticas de la historia navarra, han encontrado un nuevo hogar en un entorno que combina arte, cultura e historia.
Un traslado cuidadoso y metódico
Las estatuas fueron retiradas del paseo el pasado diciembre y, tras un proceso de restauración exhaustivo, han vuelto a ser colocadas con el máximo cuidado. Este traslado, que se llevó a cabo en distintas fases, fue coordinado por equipos especializados para garantizar la integridad de estas obras.
Para facilitar su eliminación, se emplearon jaulas metálicas que permitieron el uso de grúas. Las esculturas fueron primero trasladadas a un almacén municipal en la misma Taconera, donde se desmontaron meticulosamente las bases, compuestas por piezas de cantería numeradas para su posterior reconstrucción.
Un nuevo espacio de exhibición
Con las bases de las estatuas ya preparadas, tres de ellas fueron reubicadas mediante grúas. Este proceso se ha repetido para las otras tres, dando un aire renovado al parque. En el futuro, se embellecerá la zona ajardinada que rodea estas obras, asegurando que el entorno esté a la altura de su historia.
Las estatuas, que poseen un peso significativo de entre 6 y 7 toneladas, han sido situadas en un parterre que requirió excavaciones en su cimentación, demostrando el cuidado puesto en este traslado y la importancia cultural de estas esculturas.
Un legado de la escultura barroca
Creadas en el taller del escultor barroco italiano Doménico Olivieri, estas estatuas fueron adquiridas para el Palacio Real de Madrid en 1885. Addressing a history steeped in tradition, the statues serve as a reminder of the architectural grandeur that once adorned public spaces.
Un equipo de restauración ha trabajado con cuidado para aplicar técnicas manuales y biocidas, bajo la supervisión de especialistas de la Institución Príncipe de Viana. Estas labores, adjudicadas a la empresa Sabbia Conservación y Restauración SL, ascienden a un presupuesto de 155.577 euros, un claro reflejo de la inversión en patrimonio cultural.
Un parque de unión y cultura
El parque de Taconera es el más antiguo de Pamplona, un punto de encuentro que une los barrios de Ensanche, San Juan y el Casco Antiguo. Este remanso de paz, de inspiración versallesca, ha sido un espacio municipal desde 1678, conocido por su riqueza floral y arbórea, senderos pintorescos y áreas de descanso.
Ahora, flanqueando la muralla de los fosos, estas seis estatuas de reyes elevan el perfil cultural del parque, convirtiéndose en un nuevo atractivo, junto a otras obras como la fuente de Mariblanca y las esculturas de personalidades como Hilarión Eslava y Julián Gayarre.








