La situación de las trabajadoras del hogar mayores de 55 años es alarmante. Según un informe de Oxfam Intermón, más del 54% de ellas se enfrentarán a la pérdida de acceso a una pensión contributiva. Esto pone de manifiesto las desigualdades sistémicas que las han acompañado a lo largo de sus años laborales, caracterizados por la precariedad y la falta de protección social.
La precariedad laboral de las trabajadoras del hogar
Más de 158.000 trabajadoras del hogar se acercan a la edad de jubilación sin la garantía de una pensión suficiente. Este grupo representa un 30% del total de empleadas en este sector. Desde 2012, el número de afiliadas mayores de 55 años se ha duplicado, y las mayores de 65 años se han multiplicado por seis. Este crecimiento es indicativo de la falta de alternativas laborales para muchas de estas mujeres, que a menudo son inmigrantes y pertenecen a minorías étnicas.
Impacto financiero y acceso a la pensión
Las estadísticas son reveladoras: el 14% de las trabajadoras del hogar puede jubilarse sin ningún tipo de prestación. Este porcentaje se eleva al 25.4% entre las trabajadoras migrantes. El ingreso medio mensual de este grupo es de 940 euros, por debajo del salario mínimo y muy cerca del umbral de pobreza.
- Un 64.8% vive de alquiler y destina más del 40% de su salario al pago de la vivienda.
- El 42% ha retrasado el pago de sus alquileres en el último año.
- El 87% no puede afrontar un gasto imprevisto de 600 euros.
Salud y bienestar de las trabajadoras mayores
Además de las preocupaciones financieras, la salud de estas trabajadoras también se ve comprometida. Aproximadamente el 72% de las encuestadas reporta dolor de espalda, mientras que un 65.6% sufre de estrés. Muchas continúan trabajando incluso estando enfermas, lo que resalta la falta de derechos laborales en el sector.
La necesidad de un cambio estructural
Oxfam aboga por cambios significativos en el sector. Se propone el reconocimiento de las condiciones de trabajo, así como la implementación de pensiones mínimas suficientes y la equiparación de derechos laborales. Un cambio en la legislación es fundamental para asegurar que las trabajadoras del hogar no sean excluidas del sistema de seguridad social.
El panorama actual revela un riesgo de pobreza que afecta desproporcionadamente a las mujeres trabajadoras de este sector. La falta de apoyo y reconocimiento social perpetúa su vulnerabilidad y perjudica su acceso a una jubilación digna. Este análisis pone de relieve la urgencia de abordar estas desigualdades para construir un futuro más justo.
El trabajo de las trabajadoras del hogar es esencial, pero históricamente ha sido desvalorado. La necesidad de un cambio profundo en las percepciones sociales es imprescindible para romper patrones de edadismo y racismo que persisten en este sector. Al final, reconocer su labor es un paso hacia la equidad en el trabajo y una protección social que garantice su bienestar.








