Cañada de la Virgen: un refugio ancestral

Carola Rico

Desde hace más de diez años, un grupo de arqueólogos, apo- yados por el INAH, iniciaron excavaciones y estudios en un sitio arqueológico perdido, inmerso en una propiedad pri- vada, de difícil acceso. Hoy, gracias al esfuerzo del grupo, encabezado por la arqueóloga Gabriela Zepeda, Cañada de la Virgen se encuentra abierta al público, significando un atractivo turístico más para San Miguel de Allende.
Según Gabriela Zepeda, Cañada de la Virgen “es un referente para interpretar, explicar y entender a los antiguos habitantes de los límites sureños de una región septentrional de Mesoamérica.” Estos pueblos de origen otomí sobrevivían de la agricultura y de un sistema de recolección y cacería. Fue habitado entre los años 540 a 1050 DC y durante la época de su apogeo fue “un lugar religioso, un san- tuario, un monasterio y un referente de creación y oración”. La ciudad fue configurada y construida sirviéndose de los cerros para orientarla y en específico de los ciclos del sol, la luna y Venus para lograr la alineación directa entre la tierra y el cosmos.

Cañada de la Virgen
Cañada de la Virgen se ha caracterizado por el hallazgo de 19 entierros humanos. Uno de ellos, el entierro número 15, denominado “La niña de la lluvia” corresponde a una niña de siete años, hallada acompañada de una ofrenda de cerámica y portando en su cuello un pequeño collar de cuentas que incluye una en forma de mariposa en la parte central. Con “La niña de la lluvia” fue hallado también la osamenta de un pequeño coyote, animal que era objeto de veneración. Por    la    posición    f lexionada    en que estaba la niña, se dedujo que fue enterrada más de 48 horas después de su deceso.
Otro entierro impactante fue el número 13, denomina- do “El Jerarca” ya que por las condiciones de su entierro, se supone fue un hombre de alta jerarquía. Por los estudios realizados se dedujo que fue un hombre de alrededor de 1.62m de estatura, de entre 50 y 52 años. La arqueóloga Zepeda relata que “suponíamos que el Jerarca había vivido entre los años 700 o 900 dC. Nos des- concertamos cuando después de realizarle las pruebas de carbono 14, descubrimos que había vivido alrededor del año 700 antes de Cristo.” Con esto se concluye que fue un ances- tro de los pobladores posterio- res y que era objeto de veneración por parte de éstos
El acceso a Cañada de la Virgen se ubica en el kilómetro 10.8 de la antigua carretera a Guanajuato (carretera 51), que se toma por la salida a Celaya. Aproximadamente a 500 metros de la carretera, está el área de estacionamiento de donde salen autobuses con capacidad para 20 personas que hacen el recorrido de alrededor de tres km llevando a los visitantes.
Para mayor información, favor de visitar el sitio www.canadadelavirgen.com

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